Reus

 

El comercio en la ciudad tiene una larga trayectoria histórica que arranca a principios del siglo XIV, cuando comenzó a celebrarse el mercado del lunes. Más adelante, en el siglo XVIII, Reus se convertiría en la segunda ciudad en importancia de Cataluña precisamente gracias al comercio, sobre todo de aguardiente. El prestigio que otorgó el comercio en Reus hizo que se llegaran a establecer consulados de Estados Unidos, Holanda, Prusia, Inglaterra, Austria y Dinamarca, entre otros.

La cuidad tiene actualmente una capacidad de atracción comercial que llega a 660.000 habitantes, y la Unión de Comerciantes de Reus, la primera asociación de comerciantes creada en Cataluña, tiene en su seno más de 600 establecimientos.La  apuesta es por un comercio urbano y de calidad, ubicado en zonas peatonales que, sumado a las plazas de aparcamiento disponibles en el centro o en zonas cercanas, le confieren un atractivo reconocido en Cataluña.

El comercio se ha convertido también en uno de los principales atractivos para los turistas que visitan la ciudad de Reus. Lo ha propiciado la alianza con los principales municipios turísticos, la unificación de la política de promoción del centro de la ciudad como zona de excelencia comercial y el hecho de que el Patronato Municipal de Turismo y Comercio aglutine las competencias en materia turística y comercial. 

La tradición de comercio se completa con los cuatro mercados municipales, uno de ellos de venta al por mayor de productos agroalimentarios, una de las especializaciones de la economía productiva del territorio. Además, la Feria de Reus ha contribuido a hacer de la ciudad un enclave de compra y venta. 

Los usuarios tienen una oficina donde dirigirse para solucionar los problemas derivados del consumo. Se trata de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), que vela por los derechos de los consumidores, para el acceso a la información, por la mediación y prevención de conflictos derivados del consumo.